Por qué vestir a los perros o no

¿Por qué es recomendable (o no) vestir a los perros?

Cuando llega el invierno, siempre nos encontramos con el mismo debate ¿Es recomendable vestir a los perros o se trata de una tontería que nos hemos inventado los humanos?

En Mascoboutique llevamos años hablando de este tema con dueños de perros de todos los estilos y en este post vamos a daros nuestra opinión personal sobre este tema.

Después de conocer a tantos perritos a lo largo de estos años, pensamos que en ningún caso la respuesta puede ser rotunda. Hay casos en los que claramente sí hay que vestirlos y hay otros en los que no es necesario, incluso desaconsejable.

Ahora bien, antes de meternos en faena queremos dejar una cosa clara: en nuestra opinión, vestir a un perro nunca debe ser un capricho para nosotros, ni responder a una cuestión únicamente estética. Es decir, cuando hablamos de vestir a un perro no nos referimos a ponerle pantalones o faldas con tutú. Nos referimos a prendas cómodas y prácticas que sean útiles para tu perro y que nos faciliten la vida tanto a ellos, como a nosotros.

Cuando sí vestir a nuestro perro

Por qué vestir a los perros o no

Si bien es cierto que los perros vienen de antepasados salvajes que vivían y se criaban a la intemperie, la realidad es que la convivencia con el ser humano durante siglos les ha convertido en animales domésticos que nos siguen el ritmo y acaban adoptando y adaptándose a nuestras costumbres.

A día de hoy, hay que tener en cuenta que muchos perros viven en casas que tienen calefacción y salir a la calle en invierno, con el cambio de temperatura que eso conlleva, puede resultar no solo molesto, sino agresivo para la salud del animal. Exactamente igual que tú, que si pasas frío y no te abrigas puedes caer enfermo, ¡ellos también! Así que, ¿por qué no ponerles prendas de abrigo?

Evidentemente, esto no aplica a todos los perros por igual. Estaríamos mintiendo si dijéramos que todos los perros pasan frío. Por ejemplo, a los perros grandes, como los labradores, golden retriever o pastores alemanes, no les suelen afectar demasiado las bajas temperaturas. Tampoco a perros que morfológicamente están preparados para el frío, como los shih tzu, los collie o los akita inu.

Sin embargo, desde nuestra experiencia, es evidente que hay perros que pasan frío y que agradecen ir abrigados. A continuación, os dejamos los casos más comunes.

¿Cuándo es especialmente aconsejable vestir a un perro?

 

  • En razas pequeñas o toy como los yorkshire terrier, chihuahuas o bichón maltés. La selección en la cría de estas razas ha hecho que sean realmente pequeños, lo cual implica que tienen menos grasa corporal y tienden a tener más frío que otras razas más grandes.
  • En razas de pelo corto, como el pinscher, carlino o el galgo. Estos últimos son especialmente frioleros y siempre andan buscando las zonas más calientes de la casa. Los dueños de los galgos siempre nos cuentan que, incluso en verano, sus grandullones se acurrucan a su lado para aprovecharse de su calor corporal.
  • Perritos mayores. Les pasa como a los abuelitos. Su salud es más delicada y tienden a destemplarse, además de que el frío les puede provocar dolor en sus articulaciones.
  • Perros cachorros. Los más pequeños están en pleno crecimiento y muchos aún no han desarrollado todo su pelaje ni su sistema inmunitario. Además, la primera vez que viven un invierno siempre es un shock para ellos ya que ¡nunca antes han sentido el frío!
  • Perros especialmente frioleros. Sí, independientemente de la raza, de su pelaje o de su tamaño, hay perros frioleros que no soportan el frío.
  • Perros inactivos. Si tu perro es de los tranquilones que pasan de correr detrás de la pelota o de jugar con otros perritos en el parque, seguro que en los paseos más “tempraneros” o a última hora, se queda helado.

TIP: Signos de que un perro tiene frío: evidentemente cuando tirita, pero también cuando tiene la trufa y/o las orejas frías o, cuando estando en la calle, pone una patita en alto.

En esta entrada del blog os hablábamos del lenguaje corporal de los perros para aprender a entenderles

¿Qué debo tener en cuenta a la hora de vestir a mi perro?

Dicho todo lo anterior, lo cierto es que lo más importante es que conozcas bien a tu perro. Nadie mejor que tú, que le paseas a diario, sabrá si tu perro necesita un jersey o un abrigo o si él es feliz en invierno y nunca se pone enfermo por pasar frío. De verdad que desde la tienda hemos visto de todo: desde perros grandes que necesitan su abrigo para salir a la calle en invierno a chihuahuas que se niegan a ir vestidos, ni aunque nieve o vayan tiritando a más no poder.

Y en esta línea, si tu perro se niega a ir vestido, ¡no lo fuerces! Hay perros que, por el motivo que sea, no aguantan la sensación de llevar nada encima. Normalmente, es dificilísimo vestir a estos perros ya que se zafan de todas las formas posibles. Y, cuando consigues plantarles el jersey o el abrigo, o bien se retuercen para intentar quitárselo o bien se quedan petrificados y no mueven ni una pestaña.

Pues bien, salvo que su salud esté en juego, os recomendamos no obligarlo a ir vestido. En estos casos no te queda otra que hacerle correr para que entre en calor (y de paso tú jeje).

¿Cómo vestir correctamente a mi perro?

Lo esencial: ¡asegúrate de coger la talla adecuada! Una talla más pequeña que la suya puede hacerle rozaduras e impedirá que se mueva libremente y una talla más grande le quedará holgada y el frío se le terminará colando. Es decir, que si no aciertas con la talla probablemente consigas que tu perro odie ir vestido ya que irá incomodísimo.

Para ayudarte en esta tarea, en nuestra web te enseñamos a medirle y además cada prenda tiene su propia guía de tallas con las medidas exactas de cada talla para que aciertes a la primera. Pero si aún así sigues con dudas, ¡visita nuestras tiendas o escríbenos! Estaremos encantados de ayudarte y te aseguramos que somos bastante buenas acertando con las tallas de vuestros peludos.

¿Con qué prendas vestir a mi perro?

Si tu perro es especialmente friolero y sobre todo a primera hora de la mañana o a última de la tarde, apuesta por los abrigos. Y dentro de esta categoría los verás más o menos abrigados.

Si estás pensando en un abrigo que le proteja muy muy bien del frío y la humedad, una buena opción es que el abrigo lleve en su interior forro polar. Y si además buscas que sea impermeable una de nuestras propuestas más completas (y más vendidas) es nuestro abrigo impermeable de Wouapy en tres tonos: rojo, negro y marrón.

Si se trata de evitar el frío en momentos puntuales y tu perro es de los que corretea durante el paseo, tira de los básicos. Plumas adaptables que le permitan moverse y jugar a lo loco como a ellos les gusta. Fashion Dog tiene un diseño en 5 colores que es ideal por su comodidad (rojo, negro, rosa, azul, y beige) ¡Y con capucha de quita y pon!

Además verás que los abrigos pueden ser abiertos por abajo o totalmente cercados de tal forma que tapen todo el pecho del perro. Hay veces que nos pedís que sean cerrados, sobre todo para perros pequeños como el bichón maltés, yorkshire, teckel o chihuahua ya que, al ir tan cerquita del suelo, notan más el frío por el pecho. Otras veces, sin embargo, nos pedís que sean abiertos por debajo ya que son más fáciles de poner al cerrarse mediante velcros en la zona del contorno. En esta línea, nuestros abrigos de tweed de la marca Earthbound, por ejemplo, os encantan por su sencillez y elegancia inglesa y por su forro de borreguito. ¡Pero sobre todo por el práctico cierre con velcro!

Los jerseys están especialmente indicados para las épocas de entretiempo o si ves que tu perro es muy muy friolero para ponérselo debajo del abrigo. Nosotras os recomendamos prendas de materiales como el algodón, la lana o la lana de alpaca. En primer lugar, porque les abrigarán mucho más y también porque son materiales mucho más duraderos. Teniendo en cuenta el ritmo de algunos de nuestros pequeñajos, son ideales para que aguanten perfectos bastantes temporadas.

Por que vestir a lo perros

Una de las marcas que mejor trabaja este tipo de material es Algo Wasi. Por eso es una de las que renovamos todas las temporadas. Prendas que vienen de Perú especialmente indicadas para soportar el frío. ¡Y lo mejor es que tenemos una colección en exclusiva para Mascoboutique! Y eso nos hace muy muy felices.

Si tu perro es friolero pero solo a medias, prueba con las prendas de entretiempo como las sudaderas.

Esta temporada además hemos traído cuellos en varios colores que además de ser súper agradables son perfectos para abrigar esta zona y evitar que cojan frío. A veces lo suficiente para conseguir que pasen el invierno sin ponerse malos.

Los días de lluvia apuesta por el impermeable. Hazlo por ellos ¡pero también por ti! Hay perros que adoran mojarse y para los que la lluvia no es para nada un problema. Pero sí puede serlo que tu perro llegue a casa empapado (sobre todo si es grande) y además de sacudirse, trate de quitarse los restos de humedad rozándose con el sofá, alfombras o camas poniéndote la casa perdida. Un impermeable es perfecto para que pueda jugar y mojarse en el parque y llegue a casa lo más “limpito” posible.

¡Así que es algo práctico para ti y para él!

Y para terminar os hablamos de las camisetas. Aunque son prendas pensadas sobre todo para la época de primavera-verano, en Mascoboutique nos gusta tenerlas todo el año por su funcionalidad.

Les protege del fresco de las noches de verano ¡sobre todo en el Norte! Y a perritos blancos o con muy poco pelo, de las quemaduras del sol. Pero además pueden evitarles rozaduras de ramas durante las carreras en el campo o de mordisquitos y arañazos en los juegos con otros perros.

¡Hay razas como los galgos, para las que son especialmente útiles!

Como siempre os decimos, nos encanta conoceros un poco más y saber cómo pasan vuestros perritos el invierno ¿Son de los que disfrutan yendo calentitos? ¿O lo que hacen “la croqueta” para conseguir quitarse el jersey?

Mi cachorro ya está conmigo… ¿y ahora qué? (Parte I)

¿Por fin tienes a tu cachorro contigo? Te resolvemos las dudas más comunes que soléis tener en estos primeros días con él.

Se abre la puerta de Mascoboutique y aparecéis con una bolita entre los brazos y una cara de felicidad, emoción y nerviosismo que nos enamora. A continuación, viene nuestra reacción: “oooohhh, ¡me muerooo!», «pero qué monería», «¿podemos cogerlo?» y el pobre cachorro, sin entender mucho a qué viene tanto revuelo, pasa de brazos en brazos y de un achuchón a otro.

Después de esos minutos de contemplación del cachorro -pedimos disculpas por si somos un poco intensas a veces-, viene la pregunta de rigor: «¿en qué os podemos ayudar?». Y ahí es donde empieza el interrogatorio y nos contáis todas las dudas y miedos que os provoca esta nueva etapa.

Lo primero que queremos dejar claro es que es completamente normal tener dudas, más si es el primer perro que tenéis. No sintáis vergüenza por preguntarnos o por no haberos leído varios libros sobre los cuidados básicos, el adiestramiento, la nutrición… Si lo habéis hecho, ¡fenomenal!. Pero si no lo habéis hecho, tranquilidad porque para eso están los veterinarios, adiestradores, todo el equipo de Mascoboutique y, lo más importante, el sentido común.

Como hemos dicho, las preguntas que nos hacéis son infinitas. Sin embargo, hay algunas que se repiten con frecuencia y son las que vamos a empezar a responderos en este post. ¡Allá vamos!

¿Mi cachorro está como triste o asustado, es normal?

Que esté un poco triste, apagado o tímido los primeros días es lo más normal del mundo. Pensad que ha pasado de estar con sus hermanos y su madre, a hacer un viaje y llegar a vosotros. Claro que le dais mil besos y abrazos, pero no dejáis de ser unos desconocidos para él.

En ese sentido, no os preocupéis demasiado, lo normal es que necesite un par de días de adaptación para asimilar que sois su nueva familia y pasar a ser un perrito feliz que os querrá de forma incondicional para siempre.

Ahora bien, dicho lo anterior, nuestra recomendación es que pidáis cita con vuestro veterinario para que le haga un chequeo completo lo antes posible. A poder ser, el mismo día que os lo entregan o al día siguiente. Así os pueden asegurar que el perro está sano, que todo está en orden y, ya de paso, podéis bombardearle -sí, también a ellos jajaja- a preguntas sobre cómo cuidarle desde un punto de vista médico: qué vacunas le faltan (si es que le falta alguna), qué puede comer y qué no, cuándo puede salir a la calle y estar en contacto con otros perros, etc.

¿Cuándo puedo bañarlo, cómo lo hago y con cuánta frecuencia lo podré bañar?

Es muy frecuente que os entreguen al cachorro y tenga un olor un poco intenso (tantos juegos con sus hermanitos pasan factura jaja), así que vuestro primer impulso es querer bañarlo cuanto antes y que huela a bebé. Nuestra recomendación es que le bañéis por primera vez cuando el veterinario os diga que ya es posible. Bañarlo antes de tiempo, sin haberle puesto ciertas vacunas, puede poner en riesgo su salud y ¡no merece la pena!.

Mientras el veterinario os aconseje no bañarlo, desde Mascoboutique siempre os recomendamos limpiarlo con toallitas húmedas específicas para perro. Nuestras favoritas son las toallitas de Talco o las de Muschio Bianco. Con ellas podréis limpiarle las patitas, el culete, el morro y ¡les dejará un olor espectacular!.

Muchas veces, ante el olor del cachorro y la prohibición de bañarlo del veterinario, lo que nos pedís es colonia para intentar disimular el olor. Pero en nuestra opinión, las toallitas son mucho más efectivas en ese momento ya que, además de dejarles un olor muy bueno, les limpian.

Una vez que el veterinario os asegure que le podéis bañar sin riesgos, lo ideal es que lo bañéis con un champú específico para cachorro, con agua templada y en una habitación que esté calentita. Es muy importante que no pase frío, sin embargo, el agua muy caliente no es buena para ellos. Otro aspecto importante que tenéis que tener en cuenta es que, si vuestro cachorro es de una raza de manto largo, antes del baño tenéis que cepillarlo bien y aseguraros de que no tiene nudos. Finalizado el baño, es importantísimo secarlo muy bien con el secador, pero a poca potencia para que no le coja miedo.

El champú de cachorros que más nos gusta es el Champú Douceur Extrême y como carda para cepillarlo os recomendamos la Carda Doble Flexible o la Carda Púa Blanda Protegida.

Por último, respecto a la frecuencia de los baños, podéis bañarles sin problemas cada quince días, siempre y cuando sea con productos específicos para cachorros. No entramos más en este tema ya que tenemos todo un post preparado sobre la higiene y peluquería canina y ¡no queremos adelantaros todo aquí!

¿Cómo le educo para que me obedezca y, sobre todo, para que aprenda a hacer pis en la calle?

Cuando nos hacéis esta pregunta, nuestra respuesta suele ser que hagáis lo contrario a lo que hicimos nosotras con nuestros yorkshire terrier, Botón y Gin. Sí, lo reconocemos, éramos unas novatas y los hemos malcriado de la peor manera.

Os hacemos un listado de lo que hicimos para que entendáis lo que NO se debe hacer con un cachorro:

1) Sobreprotegerlos: nos parecían tan pequeñitos y frágiles que nos daba miedo que estuvieran en contacto con otros perros por si les hacían daño. Así que si veíamos que nos íbamos a cruzar con otro perro, nuestro instinto era apartarlos o incluso cogerlos en brazos. ERROR TOTAL. Ahora creemos que les tienen miedo y si ven a otro perro ladran sin parar y se ponen histéricos :(.

Lo ideal hubiera sido sociabilizarlos desde pequeños y transmitirles tranquilidad ante la presencia de otros perros. Ahora que estamos todo el día en contacto con perros, hemos comprobado que tienen sus códigos de conducta y cómo los adultos educan a los cachorros. Es una gozada ver cómo dos perros que no se conocen de nada, en cuestión de segundos, están jugando y pasándoselo pipa corriendo por toda la tienda.

2) No tener unas rutinas para la comida y para las salidas a la calle: de nuevo, nos parecían tan pequeños que nos daba miedo que pasaran hambre, así que tenían a su disposición todo el pienso que querían. ¡Buffet libre!. Ellos encantados porque si se aburrían o les entraba el gusanillo, comían unas croquetas de pienso y listo. A esto hay que unirle que si hacía frío o les veíamos dormiditos, optábamos por no sacarles de paseo en la hora que tocaba. De nuevo, ERROR TOTAL. El resultado fueron unos cachorros que se pasaban el día haciendo la digestión y no tenían claro cuándo bajarían a la calle, así que la alfombra del salón se convirtió en su aseo particular.

Con esta desorganización, aprendimos que lo correcto es tener unas rutinas de comida dándoles de comer dos o tres veces al día en horas concretas (aquí insistimos que hay que atenerse a lo que os recomiende el veterinario), de modo que el cachorro tenga a su disposición la comida en esos momentos concretos. Media hora más tarde aproximadamente, se les debe sacar a la calle y si hacen pis o caca en el paseo, premiarles para que entiendan que ese es el comportamiento correcto. ¡La rutina y un poco de paciencia acabarán dando sus frutos!

3) Consentirles (casi) todo: como a todo dueño con su cachorro, se nos caía la baba con todo lo que hacían, así que si se portaban mal, les regañábamos un poquito, ellos ponían cara de pena al estilo del gato de Shrek y nos ablandaban el corazón. Así que acabábamos cogiéndolos en brazos y dándoles besitos para que quitaran esa carita. Ahora saben que si hacen algo mal, se llevan una mini bronca del estilo a «¡Botón, eso no se hace!», él se pone panza arriba en modo sumisión total y en el minuto siguiente está haciendo su vida como si nada hubiera pasado.

Como veis nuestras dotes como educadoras caninas eran pésimas, pero en aquel momento Mascoboutique no existía y nosotras estábamos empezando a enamorarnos del mundo canino. Ahora tenemos las ideas algo más claras, pero no somos tan osadas como para daros lecciones de adiestramiento. Para ello, en futuros posts, queremos contar con adiestradores caninos que nos den consejos útiles y profesionales que os ayuden de verdad a tener perros felices, sanos y educados.

Y hasta aquí este primer post sobre la llegada del cachorro. En el siguiente post os contaremos el kit inicial que todo cachorro tiene que tener y más consejos sobre qué necesita de verdad y qué no.

¿Os ha sido útil este post? ¿echáis en falta algo? A medida que avancemos con el blog, iremos hablando más en profundidad de cada uno de estos temas. ¡Pero toda sugerencia será bien recibida!. Este blog es por y para vosotr@s.

¡Gracias, siempre, por estar ahí!

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