Para la gente que piensa bonito: Gracias.

 

El pasado 19 de marzo, pocos días después de que nos confinaran y a pesar de mi timidez, me atreví a grabaros un vídeo en Instagram. En él os reconocía que no tenía muy claro por qué lo hacía. Han transcurrido más de cinco meses -qué largos se han hecho- y necesitaba contaros qué ha ocurrido en Mascoboutique en ese tiempo de pandemia, pero, ahora sí, con un objetivo claro.

Con este post no pretendo dejaros mal sabor de boca. Más bien todo lo contrario: quiero contaros cómo la vida es tan maravillosa que hasta de una pandemia se pueden sacar cosas buenas.

Además, quiero explicaros la decisión que hemos tomado en Mascoboutique para afrontar los próximos meses. Ya os adelanto que esta pandemia nos ha obligado a cambiar prácticamente todo: nuestro día a día, nuestra forma de relacionarnos, de trabajar, nuestras aficiones…, pero en Mascoboutique nos negamos a perder la ilusión.

Mascoboutique en los últimos meses

Hace tan solo cinco meses que una pandemia nos cambió la vida y empezamos a vivir como en una película. El drama en los hospitales y residencias, el confinamiento, la incertidumbre, el agotamiento, el miedo… Qué os voy a contar que no sepáis. Creo que el 14 de marzo de 2020 será una fecha que a todos se nos va a quedar grabada y sabremos contarles a nuestros hijos con pelos y señales qué hicimos ese día antes de confinarnos.

En Mascoboutique hemos vivido estos meses con muchísima intensidad. Casi sin entender lo que estaba ocurriendo, tuvimos que cerrar nuestras tiendas y todo el equipo se quedó en sus casas. De pronto, me vi sola para sacar adelante este proyecto, recorriendo un Madrid desierto con mi coche lleno de paquetes y sacos de pienso. Recuerdo con escalofríos el ruido de las ambulancias y las caras serias de los pocos los que estábamos por la calle trabajando.

Sin embargo, el 4 de mayo pudimos volver a abrir nuestras tiendas.

Ver a todo el equipo trabajando de nuevo fue como salir a respirar cuando llevas mucho tiempo debajo del agua.

El teléfono echaba humo y la peluquería durante las primeras semanas fue una locura. ¡El confinamiento hizo estragos en muchos perritos! Tenemos que reconocer que más de uno nos sacó una carcajada por los pelillos locos y los trasquilones que traía. Aprovecho este post para dar las gracias a Anaís, Sara, Raquel y Mariano por el esfuerzo brutal que hicieron con vuestros peludos.

Pero, aunque el confinamiento había terminado, el COVID19 seguía (y sigue) ahí. No os vamos a engañar: trabajar con mascarilla y con tantas medidas de seguridad es duro y hay días en que llegamos a casa agotadas física y mentalmente. Este año, como casi todos, en Mascoboutique necesitábamos vacaciones más que nunca.

Aprendizaje

No quiero que leáis este post y os quedéis con mal cuerpo por remover recuerdos de lo que todos hemos pasado (y sufrido). Al revés, lo que quiero es contaros qué cosas buenas he sacado de esta pandemia.

Esta pandemia me ha enseñado que hay gente que piensa bonito.

Sé que es una expresión rara, pero es lo que mejor define a muchas personas que me he cruzado en estos meses. Me refiero a esos clientes de siempre –Olivia, Rogelio, Alicia, Avi…– que me escribieron para ver cómo estábamos todos y no dejaron de comprar en Mascoboutique para mimar a sus peludos. A esas personas que me dieron mil veces las gracias por acercarles un pedido online o el pienso de su perro en el confinamiento y que me sonreían con la mirada. A esas que escribieron por Instagram para darnos ánimos y no permitir que nos rindiéramos.

Me refiero también a mi marido, que me hacía el desayuno todos los días durante el confinamiento para que saliera a la calle cargada de energía y me recibía con un abrazo cuando volvía por la tarde agotada. Me refiero a mis compañeros, a mi equipo de Mascoboutique, que con sus mensajes de “¿qué tal estás hoy?” o “dime cómo te puedo ayudar” hicieron que la cuarentena fuera un poco más llevadera. Me refiero a mi familia, mi madre y mi abuela en especial, que con sus regañinas por teléfono y sus “prométeme que mañana no sales de casa” me hicieron ser mucho más consciente del peligro que estaba asumiendo y de todo lo que me quieren. Perdón, mamá, por no haberte hecho demasiado caso.

La “gente que piensa bonito” es gente que ante una crisis tan brutal como la que estamos viviendo, consiguen sacar lo mejor de sí mismos y darte la mano para que no te quedes atrás.

Estos meses me han enseñado también que tenemos mucho que aprender de nuestros peludos. De pronto la frase de que la felicidad está en las pequeñas cosas ha cobrado todo el sentido del mundo. Un paseo por el parque, la brisa del mar en la cara, un abrazo, el simple hecho de estar con los tuyos…

De esas pequeñas cosas los perros saben mucho. En los años que llevo trabajando para Mascoboutique, nunca he visto un perro con prisa o con estrés de la forma en la que lo vivimos las personas. Sin embargo, sí he visto perros que al ver un juguete o una chuche se vuelven locos de alegría. Perros que, sin conocerte casi, confían en ti y se quedan dormidos en tus brazos o te saludan efusivamente. Muchos caerán en el error de pensar que los perros son seres muy simples, pero la verdad es que su forma de vivir me parece de lo más inteligente.

Quiero pensar que, como yo, muchos se han dado cuenta de lo bonito que es compartir la vida con un perro y de ahí la cantidad de cachorros que están viniendo a nuestras tiendas.

¡Os aseguro que hay un baby boom perruno!

Nuevo curso

Con septiembre aquí comenzamos un nuevo curso. Este año, con el (maldito) coronavirus acechando, es realmente difícil tomar decisiones, ¿cómo afrontar el nuevo año? ¿qué es lo más sensato y acertado? ¿qué va a ocurrir si nos vuelven a confinar? Imagino que estamos todos igual de confundidos.

Yo le he dado muchas vueltas a estas preguntas y he llegado a la conclusión que, con pies de plomo, quiero apostar por el 2020. Nos va a costar mucho y seguro que habrá altibajos que nos hagan dudar de si estamos en el camino correcto, pero me niego a que la pandemia acabe con este proyecto que tanto nos ha costado construir y en el que tanto confiáis.

Este año nos vamos a apoyar fundamentalmente en las marcas de siempre. Marcas que son casi familia por la relación tan cercana que existe con ellas y que sabemos que son un acierto por su calidad y diseño. Hablo de Buddys, de Brott Barcelona, Branni Pets, Muffin & Berry, Wouapy, Hunter, Ferribiella Sabemos a ciencia cierta que cada una de ellas también apuestan por este 2020 y se están dejando la piel para que su marca siga viva. Ahora más que nunca, tenemos claro que trabajar con ellas fue y es un acierto.

Ahora bien, no nos hemos podido resistir y, sin poder adelantaros mucho más, ya estamos en contacto con nuevas marcas preciosas que ojalá os enamoren tanto como a nosotras.

Y después de haberos escrito este post tan personal, me encantaría saber cómo habéis vivido vosotros estos meses, qué anécdotas podéis compartir, qué tal lo han llevado vuestros peludos, qué habéis aprendido y cómo afrontáis el futuro.

Ojalá esta pandemia no os haya robado más de la cuenta.

Fdo. Mar

 

Este post se lo dedico a todas las personas que han fallecido en esta pandemia y, en especial, a mi tío, mi querido tío Manchi, que murió por COVID-19 el 15 de agosto. Quiero pensar que no han muerto en vano y que esta pandemia nos va a ayudar a construir un mundo mejor.

 

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