6 JUEGOS OLFATIVOS PARA TRABAJAR CON TU PERRO EN CASA

Pasar la cuarentena con vuestro perro puede que se esté convirtiendo en un tormento para él y para el resto de la familia. Estamos recibiendo muchos mensajes donde nos contáis que vuestros perros están más nerviosos de lo normal, que no entienden los paseos limitados y que necesitan jugar más ya sea por su tamaño o su edad (como es el caso de los cachorros). Con los 6 juegos olfativos que os vamos a explicar en este post, esperamos que el tiempo que paséis en casa con vuestros perros sea un tiempo de calidad y que les ayudéis a desestresarse y cansarse lo máximo posible. Así podréis compensar los paseos ahora más cortos y con menos interacción.

Desde que empezó la cuarentena, hemos visto en las redes sociales que se aconsejan muchísimos juegos para entretener a los perros en casa. Sin embargo, Anaís González, nuestra peluquera de la tienda de la calle Castelló 45 (Madrid) que además es adiestradora canina profesional, nos dice que no todos valen y algunos pueden ser incluso contraproducentes.

Aunque esta situación sea algo excepcional y (esperemos) limitada en el tiempo, nuestros perros no son capaces de entender  que es algo temporal. Por ello, debe primar la coherencia y evitar hacer juegos que les exciten en exceso, ya que su actitud en casa siempre debe ser de tranquilidad.

Es decir, en casa NUNCA se deben hacer actividades que pongan al perro excesivamente nervioso, excitado o descontrolado. Y, precisamente, ahora que vamos a pasar tanto tiempo en casa, ¡mucho menos! de lo contrario generaremos problemas de conducta que luego nos resultarán muy difíciles modificar. 

En ese sentido, Anaís nos recomienda juegos olfativos para entretener a nuestros perros en casa durante la cuarentena. Con ellos reforzaremos el vínculo y les estimularemos mentalmente, que es otra forma estupenda de que liberen energía. 

¡Allá vamos!

1. Olfateando nuevos aromas

Este es uno de los juegos olfativos más básicos que existe pero es importante acostumbrar a nuestro perro a percibir nuevos olores mientras juega. Este juego, de hecho, es muy recomendable cuando el perro es un cachorro para que aprenda contigo a descubrir su entorno.

El juego: Corta un trocito de algún alimento que no conozca previamente y acércaselo a su hocico para que lo huela. Si le interesa comérselo, no habría problema.

Te recomendamos para empezar que utilices frutas de olor intenso, como la piña o el melocotón y, una vez que ya hayas trabajado con ellas, pases a otras como la manzana o pera. También puedes usar pedacitos de hortalizas o verduras, como la zanahoria, el brócoli o los guisantes; cocinados al vapor y en su punto de crujiente.

Este tipo de alimentos, además de que son sanos y perfectos para tu animal, le darán una alegría en la alimentación, sobre todo si es a base de pienso.

Si lo prefieres puedes incorporar trocitos de salchicha, pavo o pollo (lo que más les puede gustar en el mundo) e incluso algunos dados de queso.

Lo que sí es importante es no poner todos esos alimentos a la vez. Ve alternándolos ya que la idea de este juego es que utilice el olfato para identificar y conocer cada alimento. Solo con eso, ya acabará agotado ¡pero en el buen sentido!

2. ¿En qué mano se esconde el premio?

A esto hemos jugado todos de pequeños ¿verdad? ¿No creías que tu perro iba a ser capaz? ¡Prueba!

El juego: Coge con una de tus manos el premio que más le guste a tu perro y cierra los puños. Pon ambas manos en tu espalda y llámalo. Cuando lo tengas frente a frente, preséntale los puños cerrados y deja que se acerque para olisquearlos. ¡Seguramente acertará y tocará con su morro la mano que tenga el premio! Son más listos que el hambre (y su olfato nos da mil vueltas jeje).

En el caso de que no dé con el premio a la primera, abre la mano vacía y no lo recompenses. Repite el juego hasta que logre averiguar en qué mano está el premio.

Este sí que es un juego al alcance de tu mano, ¡nunca mejor dicho! Es sencillo, les encanta y comprobarás lo listo que es tu perro. Lo mejor que es que puedes disfrutarlo en cualquier lugar, haga frío, calor, llueva o nieve. ¡Sólo te hacen falta un puñado de chuches!

3.  El sembrado

Para este tipo de juego olfativo te hace falta contar con un pequeño espacio más o menos libre y sin muchos obstáculos.

El juego: Una vez tengas el espacio apropiado, esparce un puñado de pienso por el suelo.
Deja pasar al perro a la habitación, pero antes apaga las luces y cierra la puerta detrás de él. 

Al no tener el sentido de la vista como refuerzo para encontrar la comida, agudizará mucho más su olfato por lo que la diversión y el desgaste de energía serán mayores.

4. Esconde el premio

En este caso es recomendable utilizar comida o pienso oloroso para que sea más “apetecible” para tu peludo.

El juego: Debes esconder el pienso o chuche que hayas escogido en algún rincón accesible para tu mascota. A continuación invita a tu perro con algún comando -como «Busca»- a olfatear los alrededores de su tesoro. Cuando haya encontrado su recompensa, refuerza positivamente la búsqueda con mucho cariño.

Una vez tu perro tenga asimilado cómo funciona este juego olfativo (recuerda, lo importante es que trabaje el olfato, no se que ponga nervioso o se excite corriendo por toda la casa), puedes aumentar el grado de dificultad escondiendo el alimento en lugares inesperados y de acceso algo más difícil. Cuanto más se practique, más se estimulará en positivo al perro.

5. El juego del trilero para perros

Para este juego inicialmente necesitarás tres vasos de plástico idénticos (mismo color, misma forma). A veces, se recomienda agujerear el vaso de plástico para que el olor sea más intenso, pero no es imprescindible.

El juego: Colocaremos premios debajo de uno de los vasos y los moveremos. A continuación, permitiremos que el perro busque hasta encontrar debajo de qué vaso está el premio.

Cuando ya lo haya asimilado…

Una vez entienda cómo funciona el juego, podemos incluir vasos con otras formas, colores e incluso otros objetos (por ejemplo, una pelota de tenis cortada por la mitad) y enseñar al perro a discriminar. Para ello, la comida siempre estará debajo del objeto que es diferente al resto.

A partir de aquí, puedes crear muchas otras variantes como otros vasos, diferentes tipos de objetos, ¡lo que se te ocurra!

6. La alfombra olfativa

Uno de los juegos olfativos favoritos de nuestros peludos (sobre todo si se trata de jugar en casa) es la alfombra de olfato.

¿Lo mejor? Es que si eres ligeramente apañada puedes hacerla tú misma para que tu perro busque entre sus pliegues pienso, comida o cualquier otro tipo de premios. Te dejamos aquí un enlace a un vídeo de YouTube en el que explican genial cómo hacer tu propia alfombra olfativa. Una vez hecha, solo tienes que esconderle los premios ¡y dejarle disfrutar!

¿Por qué les gusta tanto tanto?

Las alfombras de olores son un ejercicio de estimulación mental perfecto para jugar en casa. Es un recurso estupendo para todo tipo de perros: los que ya están más mayores y tienen una actividad en la calle pasiva, perros con mucha energía y que necesitan descargarla, perros en rehabilitación tras una operación para que se entretengan sin moverse demasiado…

Las alfombras de olores pueden ser una alternativa a su comedero si comen con mucha ansiedad: harán una función similar a un comedero anti-glotones y además le ayudará a quemar energía.

Mil gracias a Anaís González, con la que tenemos la enorme suerte de contar en el equipo y que siempre nos ayuda cuando hablamos de educación canina.

Y hasta aquí los juegos de olfato que más os recomendamos para que la cuarentena se nos haga (a todos) un poquito más llevadera.

¿Tienes algún juego que suelas practicar y que nos recomiendes? ¿Tienes pensado poner en práctica estos juegos?

¡Te escuchamos!

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Seguimos hablando de alimentación canina para intentar responder a vuestras dudas. Puedes echar un ojo a la primera parte donde además hablamos de alimentación canina según la edad del perro.

Con Almudena Sánchez Martín, Veterinaria licenciada por la Universidad Complutense de Madrid (Nº colegiada 4711), también hablamos de otro tipo de alimentación complementaria a la dieta de nuestros perros (o no) y cómo enriquecer la alimentación de nuestros peludos.

Comida humana para nuestros perritos ¿Sí o no?

Aquí sin duda aplicamos la lógica. Por mucho que nos ponga ojitos ¡no vamos a darle un plato de lentejas a nuestro perro, con especias, sal y todo lo que le vayamos a añadir!

Los perros son principalmente carnívoros, así que si queréis darles un capricho que les haga salir de la rutina de su comida diaria, un trozo de pechuga de pavo o de filete de ternera les alegrará el día. ¡Para ellos es un auténtico manjar y tú podrás estar tranquilo porque es súper sano para ellos!

“Muchas veces, incluso nosotros como profesionales, recomendamos alimentos nuestros para tratar algunas patologías (por ejemplo, dieta astringente o dieta blanda)” 

Pero, lo mejor es consultar siempre al veterinario porque, en ocasiones pensamos en pollo con arroz para una diarrea, pero puede que justo en ese momento, el intestino del perro no vaya a tolerar ni absorber adecuadamente el almidón que lleva el arroz.

Otros alimentos “humanos” para enriquecer el día a día de tu perro

Apuesta por frutas y verduras, como manzana, pera, sandía, pepino o zanahoria. Les mantendrán hidratados, les aportan minerales ¡y les chiflan! Y además se entretienen mordisqueándolas y eso les ayuda a limpiar los dientes por tracción mecánica.

TIP:  Es importante que, si queremos mimar a nuestro perro compartiendo con él algo de nuestra comida, lo hagamos con mesura. Los perros tienen unas necesidades nutricionales distintas a las nuestras, por eso las marcas de alimentación canina formulan sus piensos o comida húmeda para que le aporten al perro exactamente los nutrientes que necesita. Si nosotros nos pasamos dándole de nuestra comida, es posible que le siente mal o incluso se ponga enfermo por exceso de grasa o proteína. 

Comida húmeda o en grano ¿Alternamos?

Para la alimentación canina existen en el mercado alimentación húmeda (las típicas latas) y alimentación seca (el pienso). En ambos casos y con carácter general, se trata de alimentación completa para el perro, es decir, que de ese alimento el perro obtiene todos los nutrientes que necesita y no es necesario complementarlo. Sin embargo, la comida húmeda tiene sus desventajas. Os contamos un poquito más.

Siempre son aconsejables alimentos que les haga masticar y desgarrar, salvo excepciones puntuales como que tu perro tenga la dentadura muy mal. No podemos olvidar que tenemos animales carnívoros en casa, con unas estupendas muelas carniceras para utilizar y triturar.

Muchas personas mojan el pienso porque creen que les cuesta comérselo ¡error!

Si no se lo comen, lo que puede estar pasando es que:

  1. El tamaño de la croqueta no sea el adecuado.
  2. No les guste el sabor.
  3. Simplemente te estén echando un pulso, por ejemplo, si les das con frecuencia de tu comida. Esto suele ser muy habitual.

Pero si la salud del animal es la adecuada, hasta el chihuahua más diminuto tiene una boca diseñada para desgarrar y triturar la comida con lo cual siempre se aconseja que el total o la gran mayoría de su dieta sea masticable.

Hay que tener en cuenta que, con la comida húmeda, las heces salen más blandas, hay peor aliento, peores digestiones y la boca tiende más a la formación de sarro con los consecuentes problemas dentales.

Por eso, Almudena recomienda la comida húmeda como un apoyo o una fracción de su dieta, pero no en totalidad. Verlo como un enriquecimiento de su ración y una alegría puntual para tu perrito.

Dieta Barf: ¿qué es, en qué consiste?

Almudena lo tiene claro, la dieta Barf es otra buena opción de alimentación canina, que se basa en la administración de huesos carnosos y carnes magras como base fundamental de la dieta, aunque también aportan vegetales/verduras y un escaso porcentaje de fruta.

Además, admite un mínimo porcentaje de yogurt y aceite de pescado, entre otros componentes.

La dieta Barf no es excesivamente complicada de seguir y cada vez existen más empresas que la proporcionan y te dan las instrucciones para alimentar a tu perro correctamente. No obstante, es evidente que no es tan sencillo como alimentar a tu perro con pienso (hay que comprar la carne cruda, congelarla, aprender a hacer las combinaciones adecuadas, etc.), así que si te animas con la dieta Barf te aconsejamos que te informes muy bien previamente y evalúes si puedes llevarla a cabo. Un detalle a tener en cuenta, es que necesitarán gran parte de tu congelador para almacenar la comida de tu perro.

Almudena, nos advierte además que la digestibilidad de esta dieta en ocasiones es más difícil. Lo que recomienda es que si optas por este tipo de alimentación canina  ¡que pruebes! Si no le sienta bien lo notarás rápidamente.

Y tú ¿Cómo alimentas a tu perro? ¡Estamos deseando tener tu feedback! Puedes dejarnos tus dudas o comentarios en este artículo, en nuestro correo electrónico o en nuestras RRSS. 

¡Te escuchamos!

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